Curiosas butacas...
Nunca se han preguntado por qué los asientos de un teatro tienen la forma que tienen? ¿A qué siempre prefieren un asiento y no otro? ¿A que se mueve en su asiento hasta que logra la postura correcta, y si no la encuentra, lo que más le marca de la noche es el asiento que ha tenido? Pues hoy en “son manías del teatro” les voy a hablar del asiento en el teatro, que desde sus orígenes hasta la actualidad ha cambiado muy muy poco, y por algo será. Los teatros conocidos de la antigüedad instauraron unas partes y formas que hoy persisten, casi todas. Mantenían una estructura de asientos en hilera que eran una especie de cuña o cunei, como se las llamaba, en el auditorio. En Grecia se colocaban los auditorios en las faldas de las montañas, por lo que los asientos, de piedra, tenían forma de gradas, que eran como las de las plazas de toros de ahora. Pero claro, el asiento entonces no era más que un trozo de piedra cuadrada, al fin y al cabo, aunque en teatros como el de Epidauro, en Grecia, los asientos de las personalidades políticas contaban con respaldo y apoya brazos. El diseño y comodidad actuales es de agradecer. Poco a poco la organización de los asientos fue mejorando, y poco a poco podemos hablar de la existencia de butacas. A mediados del siglo diecisiete se estaban construyendo los grandes teatros de la ópera en Italia, y la colocación de las butacas era en forma de herradura y con gran cantidad de palcos. Se creaban así espacios privados para ver las obras, aunque no se vieran muy bien, pero, como se suele decir, las clases altas iban al teatro más bien para ser vistas. Se le atribuye a Wagner un nuevo cambio en la arquitectura de los auditorios y también, claro, de los asientos. A finales del siglo diecinueve se acabó la construcción del Teatro de Bayreuth en Alemania, y Wagner sustituyó los palcos y plateas por asientos en forma de abanico sobre el suelo en pendiente, dando así una mejor visión del escenario a todos los espectadores. Se volvía, quizás, a la manera griega. En la actualidad, la búsqueda por el confort y la comodidad, han ido de la mano en las remodelaciones de los patios de butacas de los teatros. Una empresa catalana está especializada en crear los asientos de teatros y auditorios de medio mundo. Unos quinientos cincuenta teatros de ciudades como Massachussets o Dubai, Córdoba o Rótterdam, están equipados con butacas que tienen nombres como Tango, Carmen o Rivoli. http://www.atrezzofe.com/butacas.htm


richar dijo
quisiera q se muestren las fotos o imagenes de los auditorios de las q se hablan antiguamente, pos como han ido evolucionando - gracias
13 Julio 2007 | 12:04 AM